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Espiritual

Elementos, pétalos y sonidos semilla: leer el simbolismo de los chakras

Aleksandr Mikhailov
Founder, Astra Trainer
Actualizado
9 min de lectura

La mayoría del material sobre chakras te da un color, una parte del cuerpo y una lista de emociones. La tradición da bastante más, y lo que sobra es justo lo que le da cohesión.

La capa que se salta

Abre un texto de fuente y cada centro llega con una pila de atributos: una ubicación, un número de pétalos, las sílabas escritas en esos pétalos, una forma geométrica, un elemento, un sonido semilla, un animal, una deidad tutelar y a menudo un color.

Los tratamientos populares conservan el color y las emociones y descartan el resto, lo cual invierte el énfasis. El material descartado es la estructura. El color, como se explica en el artículo sobre de dónde viene el sistema de siete chakras, es la parte con las raíces más superficiales.

Quita el simbolismo de un chakra y te queda una parte del cuerpo y un estado de ánimo, que no es un sistema.

El propósito de la capa simbólica es práctico dentro de la tradición. Estos son objetos de concentración. Un practicante sostiene la forma, la sílaba y el elemento juntos en la atención, y esa elaboración es lo que lo hace posible. Un estado de ánimo no es algo en lo que puedas concentrarte durante una hora. Una figura geométrica con una sílaba en el centro, sí.

Los cinco elementos, y el que no es un elemento

La parte más clara y sistemática del esquema.

Cinco centros llevan los cinco elementos del pensamiento indio, dispuestos de la base hacia arriba en orden de densidad decreciente.

Tierra en el centro de la base. Solidez, peso, el suelo. En la tradición, la cualidad de estar sostenido y ubicado.

Agua en el centro sacro. Fluidez, cohesión, movimiento que toma la forma de su recipiente. Asociada con el flujo y con los apetitos.

Fuego en el plexo solar. Transformación, calor, la capacidad de convertir una cosa en otra. Asociado con la voluntad y la digestión en el registro metafórico propio de la tradición.

Aire en el corazón. Movimiento, ligereza, contacto sin solidez. Asociado con el tacto y con la relación.

Espacio o éter en la garganta. El más sutil de los cinco, el medio en el que ocurren los demás. Asociado con el sonido, por eso el centro de la expresión se ubica aquí.

Por encima de estos, los centros del entrecejo y de la coronilla quedan fuera del esquema elemental. La tradición no les asigna un sexto y un séptimo elemento, porque la secuencia ha terminado. Pertenecen a otra parte de la estructura.

Ese detalle es una buena prueba para una fuente. Un libro que te da siete elementos, uno por centro, ha ordenado el sistema en vez de reportarlo.

Los pétalos son letras

Lo más satisfactorio de aprender sobre este sistema, porque convierte un conjunto aparentemente arbitrario de números en un patrón.

Cuatro pétalos en la base, seis en el sacro, diez en el plexo solar, doce en el corazón, dieciséis en la garganta, dos en el entrecejo, y mil en la coronilla.

Los números parecen aleatorios hasta que sabes qué lleva un pétalo. Cada uno tiene inscrita una sílaba sánscrita. Los pétalos no son una imagen floral que da la casualidad que tiene un número. Son una forma de sostener un conjunto de sonidos en una disposición espacial.

De ahí se siguen tres cosas.

La irregularidad es la clave. Cuatro, seis, diez, doce, dieciséis, dos no es una progresión que nadie diseñaría por elegancia. Es lo que resulta cuando la estructura la determina algo distinto de la simetría.

El entrecejo tiene dos. El número más pequeño se ubica en el centro más asociado con la percepción, lo que invierte el supuesto de que más pétalos significa más importancia.

El mil no es un conteo. En la coronilla funciona como una expresión de incontabilidad, coherente con que la coronilla se sitúe fuera del esquema en vez de completarlo.

Cómo se enseña esto dentro de Astra Trainer

Este material se ubica en Simbolismo elemental, uno de los doce subtemas de la dirección de Chakras y energía del mundo Espiritual, cuyo propósito declarado es descifrar los sistemas de elementos, geometría, color y sonido.

Se combina con Tradiciones de los chakras para la historia y con Anatomía comparada, que sitúa el esquema elemental indio junto a otras tradiciones sin forzarlas a coincidir. Las lecciones duran unos cinco minutos, y hay un hilo de debate bajo cada una.

Los sonidos semilla y por qué son sílabas únicas

Cada centro lleva un bija, una sílaba semilla: lam, vam, ram, yam, ham en los cinco centros elementales, om comúnmente en el entrecejo.

Dos rasgos de estas sílabas vale la pena entender, porque explican qué hace la práctica.

No significan nada. Un bija no es una palabra que se esté traduciendo. Es un sonido usado como objeto de atención, y su falta de contenido semántico es una característica. Una palabra invita a la mente a pensar en aquello a lo que se refiere. Una sílaba que no se refiere a nada, no.

Están ligadas a los elementos. La sílaba forma parte del complejo del elemento en vez de ser un añadido, por eso las mismas cinco aparecen en el mismo orden en fuentes que discrepan en todo lo demás.

A la coronilla generalmente no se le da ninguna sílaba semilla, lo cual es coherente con todo lo demás en cómo la tradición la trata.

La geometría

Cada centro elemental lleva una forma, y las formas siguen la misma lógica que todo lo demás.

Un cuadrado en la base, para la tierra. Cuatro lados, estable, la figura más fija disponible.

Una media luna en el centro sacro, para el agua.

Un triángulo invertido en el plexo solar, para el fuego.

Un hexagrama, dos triángulos entrelazados, en el corazón, para el aire. El encuentro de lo ascendente y lo descendente, que encaja bien con la posición del corazón entre los centros inferiores y superiores.

Un círculo en la garganta, para el espacio.

La progresión de un cuadrado a un círculo, de la figura más fija a la que no tiene lados, refleja la progresión de la tierra al éter. El esquema es internamente coherente, y notar esa coherencia es la mayor parte de lo que significa leer el sistema en vez de memorizarlo.

Leer un centro como un todo

La habilidad práctica, y lo que separa el estudio del simple aprendizaje de listas.

Toma el centro del corazón. Doce pétalos. Aire. Un hexagrama. La sílaba yam. Ubicado entre los tres centros inferiores y los tres superiores.

Leído como hechos separados, eso es trivialidad. Leído en conjunto, es una sola imagen: un centro asociado con el contacto más que con la solidez, cuya figura es el encuentro de dos direcciones, situado en el punto de unión del esquema. Los atributos concuerdan entre sí, y con su posición.

Ahora la garganta. Dieciséis pétalos, el número elemental más alto. Espacio, el elemento más sutil, cuyo sentido asociado es el oído. Un círculo. Asociada con la expresión.

De nuevo las partes concuerdan. El sonido viaja a través del espacio, la expresión es la producción de sonido, y el elemento cuyo sentido es el oído se ubica en el centro del habla.

Esta coherencia es lo que hace que valga la pena estudiar el sistema, y es invisible si solo tienes el color y el estado de ánimo. La pregunta que hay que hacerse de cualquier centro no es qué significa, sino cómo encajan sus atributos entre sí, porque en una versión bien transmitida, encajan.

Simbólico, no médico. Todo en este artículo describe un sistema contemplativo y simbólico tal como lo presentan sus propios textos. Nada de esto describe anatomía física, y ninguna práctica aquí trata, diagnostica, previene ni alivia ninguna condición. Si tienes un problema de salud, consulta a un profesional médico cualificado.

Qué llevarte de esto

Los atributos simbólicos son el sistema. El diagrama es un resumen de ellos, y el color es la parte que menos peso sostiene.

Cinco elementos van de la tierra al espacio a través de cinco centros, y el entrecejo y la coronilla se sitúan fuera de esa secuencia en vez de extenderla.

El número de pétalos son cuentas de sílabas, por eso son irregulares y por eso el entrecejo tiene solo dos.

Las sílabas semilla son objetos de concentración y no palabras, y su vacío de significado es deliberado.

Y un centro leído como un todo es coherente: elemento, figura, sonido y posición concuerdan entre sí. Cuando dejan de concordar, normalmente estás leyendo una simplificación moderna.

Preguntas frecuentes
¿Por qué los chakras tienen distinto número de pétalos?

Porque cada pétalo lleva una sílaba sánscrita. Los números los determinan las sílabas y no la simetría, por eso van cuatro, seis, diez, doce, dieciséis y dos.

¿Cuáles son los elementos de los chakras?

Tierra en la base, agua en el centro sacro, fuego en el plexo solar, aire en el corazón, y espacio o éter en la garganta. El entrecejo y la coronilla quedan fuera del esquema elemental en vez de llevar un sexto y un séptimo elemento.

¿Qué es un bija o sonido semilla?

Una única sílaba usada como objeto de concentración, como lam, vam, ram, yam o ham. No es una palabra con significado, y eso es deliberado: un sonido sin contenido semántico no invita a la mente a pensar en un referente.

¿Por qué el centro del entrecejo tiene solo dos pétalos?

Porque el número de pétalos sigue las sílabas y no la importancia. El centro más asociado con la percepción lleva el número elemental más pequeño, lo que contradice el supuesto de que más pétalos significa más importancia.

¿Las figuras geométricas significan algo?

Corresponden a los elementos y siguen la misma lógica: un cuadrado para la tierra, una media luna para el agua, un triángulo invertido para el fuego, triángulos entrelazados para el aire, un círculo para el espacio. La progresión de la figura más fija a la menos fija refleja la progresión de lo denso a lo sutil.

Lee el sistema, no memorices el póster
Chakras y energía es una de las ocho direcciones del mundo Espiritual, cubre el simbolismo elemental, la historia de los chakras, el prana y los nadis, los meridianos, los sistemas de dantian y las tradiciones de cristales. Un solo pase abre este mundo y los otros seis.
Escrito por Aleksandr Mikhailov
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